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viernes, 27 de septiembre de 2013

RINOCERONTE DE MERCK EN CANTABRIA

Hace muchos años, cuando andábamos de cuevas con Pepe León y el resto del Grupo de Espeleología de Santander, no era raro encontrar por aquel entonces fósiles de grandes vertebrados en cual quiera de ellas, que habían llegado hasta allí trasportados por las corrientes subterráneas o quizas por la mano del hombre.
Los fósiles iban a parar a los almacenes del Antiguo Museo de Prehistoria y Arqueología de Santander y si había suerte y merecian una publicación, se daban a conocer a través de una revista publicada por el Patronato de Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander, llamada "Cuadernos de Espeleología", de la que solo llegaron a editarse 10 números a cual más interesante.
Lástima que esta revista desapareciera en 1982 y dejase tantos y tantos hallazgos en el tintero.

Molares superiores de Dicerorhinus mercki.

Entre esos hallazgos, quizas uno de los más interesantes sea el de las muelas de Rinoceronte de Bosque, Dicerorhinus mercki, pues, como casi nunca se han encontrado restos esqueléticos de este animal en el norte de España, son el único dato real de su existencia en esta zona. PDF

Era un rinoceronte parecido al rinoceronte blanco actual, habitante de zonas arboladas y adehesadas donde pastaba. Es muy posible que los hombres primitivos cantabros los cazaran por medio de trampas y fosos dado su gran tamaño, cercano a las dos toneladas de peso.

Pintura de M.Maitland Howard.

martes, 28 de febrero de 2012

FAUNA FOSIL DE LA CUEVA DE EL PENDO, CANTABRIA

La muy famosa cueva de El Pendo se encuentra en Escobedo de Camargo (Cantabria) en el acantilado norte de un gran valle cerrado. Es una cueva de gran tamaño utilizada desde antiguo por los habitantes de la zona para extracción de tierra grasienta y rica en materia orgánica con la que abonar los prados de las cercanías.

Entrada a la cueva de El Pendo

El primer estudioso en recorrer la cueva fue Marcelino Sanz de Sautuola, descubridor de las pinturas rupetres de Altamira pero le dió el nombre de Cueva de San Pantaleón por el de una ermita cercana.
En 1907, otro arqueólogo, Alcalde del Rio descubrió en una oquedad los primeros grabados de aves, pero el verdadero estudioso de la cueva fue el Rvdo. Carballo, que excavó la misma entre 1924 y1934 encontrando los famosos bastones de mando y diversas tallas en hueso.

Bastones  de mando de El Pendo

Entre 1953 y 1957 se encargó de la excavación Martinez Santa Olalla recuperando gran cantidad de restos fósiles que quedaron encerrados en 22 cajones de madera sin que nadie llegase a estudiar su contenido.
La historia de estos cajones es desesperante, primero estuvieron depositados en el Museo de Prehistoria de santander, en 1971 se llevaron al viejo Hospital de San Rafael, en 1973 pasaron unos a la Casa de Maternidad y otros se repartieron por diversas estancia y por fin, volvieron al Museo de Prehistoria de Santander en condiciones lamentables porque entre otras cosas, habían pasado por una inundación.
En 1979-80, el Dr. Gonzalez Echegaray, que había intervenido en las últimas excavaciones, decidió publicar los resultados de las mismas, a pesar de que existían pocos datos escritos sobre estas. De la publicación  nos encargamos diversos especialistas: L. G. Freeman se ocupó de la industria Musteriense, González Echegaray de la industria del Paleolítico superior, I. Barandiarán de la industria ósea, M. A. Apellaniz de la cerámica, K. W. Butzer de la geología de la cueva, B. Madariaga de los moluscos y yo de la fauna de vertebrados. Asimismo intervinieron, González Morales interpretando los grabados ornitológicos y A. Leroy-Gourham analizando el pólen.

Dientes de Cervus elaphus de Crocuta spelaea y Dicerorhinus mercki

Y por fín, se publicaron los primeros resultados sobre la cueva de El Pendo despues de 102 años de su descubrimiento. PDF

viernes, 17 de febrero de 2012

EL OSO DE LAS CAVERNAS DE LA CUEVA DE LA PASADA, SANTANDER

La cueva de La Pasada, que se llama así porque pasas por delante y no la ves, está en Guriezo, Cantabria.
Fue una de las cuevas más interesantes que tuvimos ocasión de excavar, acompañados por los espeleológos del Grupo Esparta de Baracaldo en 1977.

 Peña San Jose en Guriezo

Nos llevó casi una semana pero levantamos todo el suelo de la cámara principal, en donde encontramos a todo un grupo familiar de osos espéleos (Ursus spelaeus) enterrado en el barro.

Paso de los gours hacia la sala principal.

El grupo estaba formado por seis adultos, dos de ellos muy viejos y enfermos (presentaban distrofias óseas) y ocho oseznos, seis menores de dos años y dos menores de un año y además dos no natos.
El hecho de que apareciesen todos en el mismo nivel, y que  alguno de los oseznos estuviesen en su "nido" excavado en el suelo y encogidos sobre si mismos, nos llevó a pensar que habían perecido debido a una inundación primaveral, posiblemente originada por el deshielo y a que el agua cargada de barro debió descender por la cueva hasta llegar al fondo, donde se encontraba el yacimiento, a favor de los 12 m de desnivel que existen entre la boca de la cueva y esta sala.


Manos y pies de Ursus spelaeus

El oso espéleo era muy parecido en tamaño al oso Kodiac y a diferencia del oso pardo actual, formaba grupos familiares, de modo que no es extraño que en las cuevas aparezcan restos de individuos de edades diferentes.

Cráneo de un individuo viejo de Ursus spelaeus

 El análisis de los huesos del ejemplar de mayor tamaño de La Pasada nos proporcionó una idea de su tamaño, aproximadamente 2,8 m de altura puesto en pie.

Oso de las cavernas (Larousse)

El estudio se publicó en la revista Arriotsa del Grupo Espeleológico Esparta PDF